Como habrán notado, el autor de este blog tiene There There lleno de telarañas. Así que seguiré posteando aquí cada martes, como al principio :) Cuando Carlos no esté en guardia, durmiendo o en modo zombie, que nos cuente sus chocoaventuras en el internado.
Y es que para darles un adelanto, cuando está de posguardia, vemos televisión:
- Y hoy fui al centro y cua, cua, cua - parloteo.
- Si amor. Tienes razón, amor. Que mal, amor - me contesta, cuando su subconsciente cree que es necesario.
Vemos la Ley y el Orden UVE. Mejor dicho, veo porque sé que en el momento en que dejo de hablar se queda dormido.
- Ya vimos este capítulo - le digo.
Me contesta con un ronquido. Le cambio al maratón de Malcom. Escena graciosa y el abre los ojos y se empieza a reír como desquiciado. Luego, se vuelve a dormir ¿? :P Se repite un par de veces.
Mi pregunta es ¿de verdad cree que yo creo que no está dormido? :P Mejor me llevo una revista o un libro. Mi novio es un zombie :P
Y hablando de revistas y libros, pretendo empezar a leer las Crónicas Vampíricas de Anne Rice en estas dos semanas que me quedan de vacaciones. Vampiros de verdad, no que brillan como Tinkerbell.
¿No les pasa que a veces se clavan tanto con un libro, que sencillamente no pueden parar? A mi incluso me disgusta tener que dejarlo para comer o bañarme. Me puede amanecer leyendo. Así me pasaba en la secundaria y mi mamá iba a apagarme la luz cuando eran días de clases :P
Ah, pero que difícil es leer algo que no te gusta. Te da sueño, lees el mismo párrafo tres veces y lo único que recuerdas es la palabra final. Yo por eso cuento las hojas que faltan y según yo eso me motiva.
Y hablando de hojas de libros :P ¿están hartos de tener que cambiar de hoja? Yo no, pero este vato puso hasta a su hámster a chambear en este circuito para cambiar la hoja de su periódico.
Y hablando de hámsters... Bueno, ya :P ¿Y para cambiar la siguiente hoja? ¿Vuelvo a armar el circuito? :P
Hasta la próxima semana :3